El invierno puede representar un reto para los conejos, especialmente si viven en exteriores o en zonas de la casa con poca calefacción.
Su sistema respiratorio es sensible y los cambios bruscos de temperatura pueden afectar su salud.
Para mantener a tu conejo cómodo y seguro durante esta temporada, asegúrate de que su espacio esté bien aislado del frío, sin corrientes de aire. Usa mantas o alfombrillas térmicas seguras, y revisa que su bebedero no se congele.
También es importante observar su apetito y nivel de actividad: si deja de comer o se muestra apático, acude cuanto antes a revisión. En la Clínica Veterinaria del Bosque podemos ayudarte a prevenir enfermedades comunes de esta estación, como la hipotermia o las infecciones respiratorias.
Con los cuidados adecuados, tu conejo puede disfrutar del invierno tan feliz y activo como siempre.





