En los meses fríos, muchos gatos se vuelven más sedentarios… pero, ¿hasta qué punto es normal?
En la Clínica Veterinaria del Bosque te explicamos por qué tu gato podría estar menos activo en invierno:
- Temperaturas bajas: al igual que nosotros, los gatos prefieren lugares cálidos y pueden volverse más inactivos para conservar energía. Ofrécele mantas y espacios confortables.
- Dolor articular: el frío puede intensificar molestias por artrosis, especialmente en gatos mayores. Si notas rigidez o que evita saltar, consúltanos.
- Aburrimiento o estrés: menos actividad en casa puede provocar apatía. Juguetes interactivos o sesiones de juego diario ayudan a estimularlo física y mentalmente.
- Cambios en el sueño: es normal que duerman más, pero si tu gato no responde con entusiasmo a estímulos que antes amaba, es momento de una revisión.
Un invierno tranquilo no debe significar un invierno sin energía. En la Clínica Veterinaria del Bosque estamos para ayudarte a cuidar su bienestar.





